Explore "Los piratas de las Bermudas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
LA habitación destinada a los tres señores de Boston, como les llamó irónicamente el timonel, parecía un almacén, porque estaba llena de sacos de arena, garrones, ruedas para la artillería inservible y abundancia de cuerdas.
Había, sin embargo, además de una mesa, media docena de hamacas, más o menos deterioradas.