Explore "Los últimos filibusteros" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Barrejo, en sus tiempos, pese a sus larguísimas piernas, por su condición de militar, era un gran conquistador de mujeres, así que no desconfiaba en llevar a buen puerto sus propósitos.
Vista la bella mulata, aligeró el paso y en pocos momentos estuvo junto a ella, diciendo: