Explore "Los últimos filibusteros" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
-¡Al fuego, al fuego!…
Este grito lanzado en medio de la noche, en una ciudad que tenía enfrente un enemigo formidable, capaz de todo, se propagó con la rapidez del rayo, de casa en casa Los ciudadanos, presa de un susto indescriptible, se precipitaban en las calles arrastrando a las mujeres y niños que chillaban y huían, sin pensar en poner a salvo sus riquezas. A la cabeza de aquella multitud iban tres hombres que no cesaban de gritar desgarradoramente.