Explore "Un drama en el océano pacífico" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El medio de calmar el oleaje derramando aceite no es tan moderno como generalmente se cree. Aunque este recurso, que puede prestar inmensos servicios a los navíos combatidos por las fieras tempestades del Océano, sea desconocido por muchos capitanes y marineros, es, sin embargo, antiguo, toda vez que clásicos escritores hacen mención de sus sorprendentes resultados. Plinio, por ejemplo, en su a «Historia Natural», demuestra su eficacia, y Plutarco dice también algo sobre esto; pero es lo cierto que durante varios siglos nadie se cuidó de comprobar el fenómeno. El mérito debía de corresponder al célebre defensor de la independencia de los Estados Unidos, a Franklin, el cual, en 1757, habiendo observado que los pescadores de las islas Bermudas echaban aceite en el mar para calmar, como ellos decían, las ondas tembladoras, tuvo ocasión de demostrar su eficacia. Sin embargo, bien pocos adoptaron el sistema, y, como decimos antes, hoy mismo lo ignoran muchos.
Los balleneros, cuyas naves están siempre más o menos impregnadas de aceite, habían notado que las olas se calmaban junto a sus barcos, especialmente durante la fusión de las materias grasas, y habían notado también que el aceite de pescado, especialmente el de foca y el de delfín, es más eficaz, habiendo comprobado que los aceites minerales eran demasiado ligeros, y los aceites vegetales, de poca eficacia en las latitudes altas, porque se descomponen fácilmente.