Explore "Yolanda, la hija del corsario negro" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La batalla se había trabado con igual furor por ambas partes, entre grandes clamores y ensordecedor estruendo, pues reunían entre todas aquellas naves más de trescientas piezas de artillería.
Animados por el primer triunfo, los filibusteros luchaban con su habitual valor, procurando sobre todo diezmar a la oficialidad y haciendo un fuego infernal sobre los puentes, cubiertas y castillos para desalojarlos e intentar un abordaje fulminante.