Explore "Los hijos del aire" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El "Gavilán", con un último esfuerzo, había llegado a los primeros picos de los Tschong-kum-kul, entrando en seguida en un inmenso valle, flanqueado por dos imponentes glaciares, para sustraer a los aeronautas del enrarecimiento del aire, que empezaba a producir sus efectos peligrosos con una intensidad tal, que incluso el capitán y el maquinista daban muestras de flaqueza.
En el fondo de aquel abismo, de una extensión de más de mil metros, se veía un río, seguramente un afluente del Kum-kul-daija, que se precipitaba, con inmensos saltos, a través de rocas y escollos, formando una serie de cascadas majestuosas, cuyo fragor, centuplicado por el eco de la montaña, llegaba hasta los oídos de los aeronautas.