Explore "Los hijos del aire" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los tibetanos, igual que los demás budistas esparcidos por la India, el Imperio chino, Mongolia y el Turquestán, creen ciegamente en la transmigración de las almas, es decir, en la metempsicosis.
Para ellos, la muerte no tiene nada de espantoso, puesto que no es sino un cambio de forma de vida. El hombre bueno volverá pronto a la Tierra bajo la forma de otro ser humano, más o menos parecido, con sus mismos defectos y las mismas cualidades; el hombre malo reaparecerá, en cambio, bajo la forma de un animal: un buey, un oso, un insecto, un gusano, una mosca o un escarabajo, según sus faltas. Este es el motivo principal por el cual un verdadero budista no se atreverá nunca a matar a un animal, por miedo a terminar con la vida de algún pariente o amigo.