Explore "Los horrores de las Filipinas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La quinta que el mayor Alcázar, que se contaba entre los españoles más ricos de la colonia, poseía en el arrabal de Binondo, no era uno de esos edificios macizos, semejantes a fortalezas, tan comunes en el casco de la ciudad.
Era un lindo palazuelo de estilo chinesco, con los extremos de la techumbre arqueados hacia arriba y las tejas azules, rodeado por todas partes de un corredor adornado de finas esteras de nipa de variados dibujos y colores, y flanqueado por dos espaciosos cuerpos de edificio destinados a la servidumbre y a los caballos.