Explore "Los solitarios del océano" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un rugido inmenso, terrible, que parecía salir de las fauces de cien, fieras enfurecidas, brotó como un trueno de la profundidad de la estiba, haciendo huir precipitadamente a las aves marinas que se habían posado sobre los mástiles de la nave.
Al oír aquel rugido, que parecía el anuncio de una tormenta horrible, más tremenda que las que suelen conmover los mares, los marineros esparcidos por proa y popa interrumpieron las maniobras y se miraron con ojos espantados.