Explore "Los solitarios del océano" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Dejando de guardia a Juan en el castillo, junto al cañón, que había sido apuntado contra la playa de Wauwau, el argentino, Cirilo y Sao-King, armados de fusiles, se dirigieron hacia la proa, inclinándose sobre la borda.
Las aguas estaban aún agitadas por el cuerpo que sobre ellas había caído; pero no se veía a nadie nadar en las inmediaciones del buque, ni tampoco chalupa alguna.