Explore "Los solitarios del océano" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El viento había disminuido un poco y la lluvia había cesado, pero el cielo seguía cubierto y el mar estaba aún tan agitado que parecía que las olas eran todavía más impetuosas que antes, porque cubrían enteramente los rizóforos, retorciendo furiosamente las ramas más elevadas.
Una pálida luz comenzaba a difundirse por el cielo, tiñendo las aguas con reflejos de color de acero bruñido, y rompiendo las tinieblas acumuladas bajo la fronda de los bosques.