Explore "Los aventureros del mar" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de dos días de rápida navegación, el velero llegaba sano y salvo a su refugio del islote. Los desperfectos sufridos por las balas enemigas habían sido reparados y los diez hombres muertos por la metralla arrojados al mar. Sin perder el tiempo, el capitán Parry hizo desembarcar los doce cañones que formaban el armamento del "Garona" y colocarlos en los bastiones del fuerte. Estaba seguro que la fragata, una vez arreglados los deterioros y compuesto el velamen, se lanzaría en su busca y tarde o temprano descubriría la guarida, por lo que era urgente hacer todos los preparativos destinados a rechazar el ataque, que sin duda sería formidable.
Ante todo, mandó cerrar el canal que conducía a la ensenada con gruesas cadenas sujetas a escollos y a diversas profundidades; en dos altas rocas que lo dominaba, se emplazaron sendas piezas de veinticuatro y las restantes fueron dispuestas en la parte septentrional del fuerte, donde el escalamiento era más fácil y por tanto expuesta a un probable desembarco. Se llenó de agua cierto número de toneles que fueron distribuidos en las dependencias internas para poder extinguir prontamente cualquier principio de incendio.