Explore "Los dos tigres" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La insurrección de 1857 fue tan breve como sangrienta. El conquistador hubo de palidecer ante aquella explosión formidable, totalmente imprevista.
El primer chispazo estalló algunos meses antes con el golpe filibustero de Barrampore, que las autoridades militares reprimieron con rapidez y crueldad. Hacía tiempo que el descontento minaba las tropas de cipayos acantonadas en Merut, Cawnpore y Lucknow. Una de las múltiples causas de aquel malestar eran las arbitrariedades que se cometían en los nombramientos de oficiales y suboficiales, que recaían siempre en gentes de castas inferiores; por su parte, los emisarios de Nana Sahib, el bastardo de Bitor, esparcieron la voz de que los ingleses daban a los soldados hindúes cartuchos untados con grasa de vaca, y con grasa de cerdo a los mahometanos, lo cual suponía una atroz profanación, tanto para los primeros como para los segundos.