Explore "Decálogo para empezar a escribir hoy" by Eduardo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Vivimos en un mundo plagado de distracciones continuas: todo a nuestro alrededor reclama permanentemente nuestra atención y, en general, se la prestamos. Esto se hace especialmente evidente cuando uno se enfrenta a una tarea que requiere de una cierta concentración, de un estado mental muy concreto, que es especialmente frágil ante las interrupciones y distracciones. Estamos en todo momento a un click de distancia de internet y su catálogo infinito de distracciones, tenemos sobre la mesa nuestro teléfono móvil, que, además de poder sonar en cualquier momento, sirve para encauzar un sinfín de avisos de las redes sociales y programas de mensajería instantánea. Nuestro cerebro sabe todo esto y trata de boicotearnos cuando tratamos de hacer un esfuerzo de concentración y abstracción relativamente largo: nos descubrimos mirando la hora, revisando nuestro correo electrónico, confirmando cuantos "me gusta" ha recibido nuestra última publicación y, de repente, acabamos de destruir toda la concentración que tanto nos había costado alcanzar, necesaria para escribir de una forma fluida, y se ha volatilizado para siempre media hora de nuestra vida sin que seamos muy conscientes de cómo ha pasado.
Dejando aparte todas las trampas del mundo digital, es muy fácil que haya ruidos, visitas, conversaciones o llamadas telefónicas, que tienen el mismo efecto devastador sobre el estado mental necesario para escribir. En este mundo moderno, nuestra atención es cada vez más dispersa y conseguir un estado de concentración elevado puede suponer un esfuerzo titánico.