Explore "Decálogo para empezar a escribir hoy" by Eduardo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
En la cultura popular se representa siempre al escritor en una habitación llena de humo, frente a su máquina de escribir, idealmente en camiseta de algodón blanca y barba de varios días, con un voluminoso manuscrito al lado, bajo una lámpara de mesa, con un whiskey o un café a su lado y un cenicero lleno de colillas. Mucha gente que decide escribir se siente obligada a seguir esta representación canónica del escritor o incluso puede llegar a pensar que para escribir es necesaria toda esta parafernalia. Nada más lejos de la realidad: escritor es el que escribe, no el que dice que quiere escribir. Y para escribir hace falta mucho menos: tener un poco de tiempo, tener con qué escribir, tener algo que escribir y ponerse a ello.
Ritualizar o sacralizar la escritura es un error muy habitual. Si no nos ponemos a escribir hasta que se den las circunstancias perfectas para ello, no lo haremos nunca. Si necesito quedarme solo en casa, que sea de noche, que a la mañana siguiente no tenga trabajo y que esté de humor para ello, lo que estoy haciendo en realidad es ponerme excusas para no escribir. Si falla cualquiera de estos ingredientes imprescindibles que he imaginado, no me tomaré siquiera la molestia de sentarme y empezar a hacerlo.