Explore "Dimitas Arias" by Tomás Carrasquilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
Víctima de él -que no hay progreso que no las haga- fue desde luego el infeliz "Tullido".
Siempre había creído el pobre que con la invalidez vitalicia y sus consecuencias, lo tenía Dios más que probado. Pero cuando vio subrogada su escuela por las gratuitas y para él acabadas del Gobierno; cuando presintió el mendrugo arrojado por la caridad y surgió en su conciencia la idea de que era un hombre inútil, un parásito obligado de la savia ajena, vino para aquella alma triste el Getsemaní de sus dolores.