Explore "Sub sole" by Baldomero Lillo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aquellos sí que eran buenos tiempos, dijo el abuelo dirijiéndose a su juvenil auditorio, que lo oia con la boca abierta. Los cóndores de oro corrían como el agua i no se conocían ni de nombre estos sucios papeles de ahora. No habia mas que dos piques: el Chambeque i el Alberto, pero el carbón estaba tan cerca de los pozos que, de cada uno de ellos, se sacaban muchos cientos de toneladas por día.
Entonces fué cuando los de Playa Negra quisieron atajarnos corriendo una galería que iba desde el bajo de Playa Blanca en derechura a Santa María. Nos cortaban así todo el carbón que quedaba hácia el norte, debajo del mar. Apenas se supo la noticia, todo el mundo fué al Alto de Lotilla a ver los nuevos trabajos que habían empezado los contrarios con toda actividad. Tenían ya armada la cábria del pique casi en la orilla misma donde revienta la ola en las altas mareas. Los pícaros querían trabajar lo menos posible para cerrarnos el camino. Entretanto nuestros jefes no se contentaban sólo con mirar. Estudiaban el modo de parar el golpe, i andaban para arriba i para abajo corriendo desaforados con unas caras de susto tan largas que daban lástima.