Explore "Caballería maleante" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.
Asomó una vieja por el ventanillo su cara, llena de arrugas y manchones. A los reflejos de la luna parecía silueta de aquelarre. Acercóse el criado, acompañante de Manolo, a platicar con ella, y la puerta se franqueó, cediendo paso al estudiante. El gañán hizo camino al pueblo
-Entre el señor -gangueó la vieja- y la Virgen de las Angustias pague a su mercé la visita. Con estos horrores no hay alma que aporte por mi casa. De mó que se anda malamente. ¡Poco alegres van a ponerse las dos niñas en sabiendo que sepan la visita de su mercé! ¡Frasquita! ¡Mariquilla de la O!. ¡Echar a los ojos el alma, que hay un caballero!.