Explore "El idilio de Pedrín" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.
Debedora a Pedro de la vida, Laura quiso premiarle, concediéndole más amistosa intimidad, haciéndole compañero de sus excursiones, sentándolo a su mesa, pagándole con afecto sincero la deuda que contrajo con él.
Conocía al joven de sobra para tratar de pagarle con presentes más o menos valiosos. Uno le hizo en recuerdo material de su hazaña. Él lo cogió temblando; más pálido estaba al recibirlo que cuando la salvó.