Explore "El idilio de Pedrín" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Yo -dijo el viejo maestro de la escuela aldeana- podía morir; pero no podía dejar que mi buena madre muriese. Porque ella no muriera, viví.
-Ahí tiene usted mi historia -añadió. Ese es mi idilio; el idilio de aquel Pedrín, hoy maestro de escuela, humilde enseñador de marinerillos rebeldes. Nada queda de entonces. Digo mal. Queda esto.