Explore "El pasaporte amarillo" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Ya estamos solos- dijo Iván, echando el cerrojo a la puerta.- Ahora, antes de tomar otras resoluciones, vuelvo a mi proposición de hace cuatro días. ¿Aceptas?
-¡Jamás! -respondió Débora, despegándose de la pared y avanzando hacia el polizonte con firme y resuelta actitud.- ¿No le basta a usted con arrebatarme la felicidad y quiere arrebatarme la honra?.