Explore "Las esmeraldas" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.
Celebróse la boda en la capilla del palacio ducal, y bendijo a los novios el patriarca de las Indias. Padrinos fueron la madre del novio y un infante de España; testigos los más altos personajes de la patria nobleza.
Acompañó el órgano la bendición patriarcal; sirvióse un espléndido lunch en el comedor: cambió Leonor, por uno de viaje, su atavío de novia; imitóla Alfonso, y, despedidos por invitados y parientes, ganaron un lujoso automóvil, haciendo camino a las posesiones que, inmediatas a Córdoba, pregonaban la riqueza del duque.