Explore "El alienista" by Joaquim Machado de Assis on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras doña Evarista, bañada en lágrimas, iba en busca de Río de Janeiro, Simón Bacamarte estudiaba minuciosamente una idea atrevida y nueva, adecuada, al parecer, para ensanchar las fronteras de la psicología. Todo el tiempo libre que le dejaban los cuidados exigidos por la Casa Verde, era un poco para recorrer las calles o andar de casa en casa conversando con la gente sobre treinta mil asuntos y subrayando las palabras con una mirada que metía miedo a los más firmes.
Una mañana -tres semanas más tarde- estando Crispín Soares ocupado en la preparación de un medicamento, vinieron a decirle que el alienista lo mandaba llamar.