Explore "El alienista" by Joaquim Machado de Assis on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando los dragones se detuvieron ante los Canjicas, hubo un instante de estupefacción: los Canjicas no querían creer que se hubiese mandado contra ellos a la fuerza pública; pero el barbero comprendió todo y esperó. Los dragones se detuvieron, el capitán intimó a la multitud a dispersarse; pero si bien una parte de ella estaba dispuesta a hacerlo, la otra apoyó firmemente al barbero, cuya respuesta fue formulada en estos términos rotundos:
-No nos dispersaremos. Si quieren nuestros cadáveres, pueden tomarlos, pero sólo los cadáveres; no tendrán nuestro honor, nuestros principios, nuestros derechos, y con ellos la salvación de Itaguaí.