Explore "La amenaza" by Jacinto Octavio Picón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuarenta y tantos días después de la desgracia, la mujer de Gasparón se presentó en la pagaduría de la fábrica.
Era una habitación pequeña dividida por un tabique de madera y tela metálica con ventanillos, tras los cuales se veía un señor viejo, bien vestido, de camisa limpia, que estaba leyendo un periódico, sentado junto a una caja de caudales. Cerca de él, al alcance de su vista, había dos hombres que de pie y encorvados escribían en grandes libros puestos sobre pupitres de pino.