Explore "La buhardilla" by Jacinto Octavio Picón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un día hubo motín de lavanderas. El Ayuntamiento, a quien el pueblo llamaba el gran matutero, les exigía un nuevo impuesto, y las pobres no podían ni querían pagarlo.
La gresca comenzó muy de mañana en los lavaderos del Norte, se corrió río abajo desde los once caños hasta los puentes de Segovia y Toledo, arreció en los cobertizos del pontón, engrosó, por ser domingo, con la gente de los merenderos, y al medio día los grupos de mujeres armadas de palos, piedras, trancas y estacas subieron por el Paseo de los Ocho Hilos y la calle de Toledo a desembocar en la Plaza de la Cebada. En vano luchaban las tituladas autoridades.