Explore "Página rota" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Y ahora, habla, habla -exclamó Alejandro ansiosamente, cuando solo con Magda y ya el deseo satisfecho, pudo hacerle preguntas. ¿Qué tienes? ¿Por qué esa tristeza, esa preocupación, que ni la dicha ni el placer de ser mía y hacerme tuyo, han podido borrar del todo? ¿Qué tienes? ¿Qué pasa?
El relato comenzó trabajosamente, entre titubeos, encubierto con frases ambiguas, que la delicadeza, el temor de apenar a Alejandro, hacían que Magda prolongase. Al fin se lo confesó entre sollozos, que subían por su garganta arriba, entre lágrimas, que iban cayendo, anchas, espaciadas de sus ojos de Dolorosa.