Explore "El capitán Kablukov" by Leonid Andreiev on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nicolás Ivanich, inquieto y furioso al ver que Kukuchkin no volvía, les hizo saber a los amigos que se disponían a ir a su casa que el asistente había desaparecido con el dinero; pero cuando, cumplido tan penoso deber, tornó a su domicilio, encontró a Kukuchkin en la cocina, sentado en el banco, sobre el que se tambaleaba su desmedrado cuerpo, y dedicado con entusiasmo a la tarea de sacarle brillo a una bota.
-¿Dónde has estado estos dos días, sinvergüenza? ¡Menuda borrachera traes!