Sobremortal by Leonid Andreiev — Read

Explore "Sobremortal" by Leonid Andreiev on Textopian. Read with annotations and highlights.

El oficial piloto sabía callar de una manera tan discreta, que conversar con él era siempre algo más que cambiar palabras triviales. Era muy poco dado al uso de "síes" y "noes" rotundos, y oía a sus interlocutores dibujada en los labios una cariñosa sonrisa. Prefería a emitir su opinión-lo que hacía con tino y tacto-, escuchar la de los demás. Sin embargo, sus compañeros no le consideraban un hombre misterioso, encerrado en sí mismo, insondable. Todos los oficiales de su regimiento, hasta los tenientes más jóvenes, estaban, por el contrario, convencidos de que le conocían a fondo, mucho más a fondo que se conocían a sí propios; pues mientras que ellos eran de humor vario, cambiante, de ideas y sentimientos inestables, tornadizos, y no sabían a qué atenerse ante los zigzags, curvas y saltos de su naturaleza moral e intelectual, él era siempre el mismo y conservaba siempre su plácida serenidad. Su vida junto a su mujer, que le adoraba, producía igual impresión de sencillez y calma.

Cuando algún oficial se dejaba sobre el tapete verde su último copec o se emborrachaba y armaba un escándalo, después del cual le avergonzaba hasta mirarse al espejo, iba a casa de Puchkarev a recobrar el equilibrio espiritual. Y, recobrándolo, pensaba, no sin cierta piedad, al comparar su alma, llena de abismos, con la de su amigo: "¡Qué en paz vive este hombre!" Uno de ellos le puso el remoquete de Su Majestad Serenísima, que hizo gracia; pero dejó pronto de usarse, pues Puchkarev era muy respetado entre sus compañeros.

Reading navigation