Explore "Sobremortal" by Leonid Andreiev on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando el coche que conducía al oficial y a su mujer llegó al aeródromo, el desierto azul del cielo empezaba a poblarse de nubes blancas, redondas, lentas y solemnes. Parecía un mar en cuyas aguas tuviera lugar una espléndida revista naval: los barcos, desplegadas las velas, desfilaban, majestuosos, ante los ojos del Supremo Almirante. Los espacios azules de entre las nubes-más profundos que los más profundos abismos del mar-le decían al alma: "¡Ven!"
-¿No temes una tempestad como la de esta noche?-preguntó, inquieta, Tatiana Alexeyevna.