Explore "El doctor pértinax" by Leopoldo Alas on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era la hora de las burras de leche. San Pedro frotaba con un paño el aldabón de la puerta del cielo y lo dejaba reluciente como un sol. ¡Claro! Como que era el aldabón que limpiaba San Pedro el mismísimo sol que nosotros vernos aparecer todas las mañanas por el Oriente.
El santo portero, de mejor humor que sus colegas de Madrid, cantaba no sé qué aire, muy parecido al ca irá de los franceses.