Explore "La Ley 50" by Robert Greene on Textopian. Read with annotations and highlights.
La ciencia y el método científico son formas de búsqueda de conocimientos muy prácticas y eficaces que han terminado por dominar casi totalmente nuestro pensamiento en los últimos siglos. Pero también han generado una peculiar idea preconcebida: que para comprender cualquier cosa tenemos que estudiarla a la distancia y con una perspectiva imparcial. Por ejemplo, tendemos a juzgar más respetable un libro repleto de estadísticas y citas de otros estudios, porque parece tener la objetividad y distancia científica requerida. Pero la ciencia suele ocuparse de materia inorgánica o con mínima vida emocional. Estudiar esto desde una perspectiva imparcial tiene sentido y da resultado. Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando se trata de personas y seres que responden desde una base emocional. Aquí falta el conocimiento de lo que los hace vibrar por dentro. Estudiarlos desde afuera es un prejuicio, a menudo resultado del miedo: lidiar con las experiencias y subjetividad de la gente es embrollado y caótico. La distancia es más ligera y más fácil.
Ya es hora de reevaluar esta idea preconcebida y ver las cosas desde la perspectiva opuesta. El conocimiento de la naturaleza humana y de los factores sociales, con frecuencia es más valioso para nosotros, depende de comprender a la gente y sus redes desde dentro, tener una noción de lo que experimentan. Esto se logra con una implicación y participación intensas, no con la pose seudocientífica del intelectual adicto a estudios, citas y números, todo ello ideado para respaldar sus prejuicios. Tú prefiere esta otra forma de conocimiento, desde adentro, sobre todas las demás en cuestiones sociales. Es la que te dará más poder para influir en la gente. En la medida en que te sientas distante y ajeno, reconoce que no entiendes lo que estudias o a aquéllos a quienes quieres llegar; estás equivocando la puntería y tienes mucho por hacer.