Explore "El protoevangelio de Santiago" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
1. Pero los sacerdotes fueron al templo a la hora de la salutación, y Zacarías no vino a bendecirlos, como de costumbre. Y los sacerdotes permanecieron allí, esperando a Zacarías, para saludarle y entonar una plegaria al Altísimo.
2. Y, como tardaba, se llenaron de temor. Y uno de ellos, habiéndose envalentonado, entró y vio, cerca del altar, sangre coagulada, y oyó una voz que decía: «Zacarías ha sido asesinado, y su sangre no desaparecerá [de aquí] hasta que llegue su vengador». Y, al oír estas palabras, quedó asustado y salió y anunció a los sacerdotes lo que había ocurrido.