Explore "Don Segundo Sombra" by Ricardo Güiraldes on Textopian. Read with annotations and highlights.
Frente a casa, camino a la fonda donde iba a comer, don Segundo se separó de mí, dándome la mano. Adiviné que aquello se debía a mi aviso de que se cuidase al salir de "La Blanqueada", y sentí un gran orgullo.
Entré a casa sin apuro. Como había previsto, mis tías me pegaron un reto serio, tratándome de perdido y condenándome a no comer esa noche.