Explore "Raucho" by Ricardo Güiraldes on Textopian. Read with annotations and highlights.
Para estar más cómodos, habían pedido un salón reservado. La mesa debía estar dispuesta a las ocho, y destinado a facilitar la intimidad, agregose un piano; uno de esos planos aguantalotodo, que los patrones poseen a disposición de clientes que van a beber.
Raucho llegó temprano, queriendo que todo estuviera a la satisfacción del deseo más difícil. El «menú» abundaría en platos condimentados: mariscos, salsas, lo que apetece aquel mundo nocturno de mujeres, ávidas de manjares exacerbantes.