Explore "El alacrán de fray Gómez" by Ricardo Palma on Textopian. Read with annotations and highlights.
Estaba una mañana fray Gómez en su celda entregado a la meditación, cuando dieron a la puerta unos discretos golpecitos, y una voz de quejumbroso timbre dijo:
-Deo gratias… ¡Alabado sea el Señor!