Read "La flecha negra" by Robert Louis Stevenson online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Nada nuevo podía observarse desde las almenas. El sol iba al ocaso y, al fin, desapareció; pero ante los ojos ávidos de los centinelas no apareció alma viviente en las cercanías del castillo de Tunstall.
Cuando la noche estuvo bien avanzada, Thrognaorton fue conducido a una habitación que daba a un ángulo del foso. Desde allí le bajaron con todas las precauciones; se le oyó agitar el agua nadando brevísimo rato; después se vio cómo un bulto negro tomaba tierra, valiéndose de las ramas de un sauce y arrastrándose inmediatamente por la hierba. Durante media hora sir Daniel y Hatch permanecieron escuchando ansiosamente; pero todo permanecía en completo silencio. El mensajero había logrado alejarse sano y salvo.