Read "La flecha negra" by Robert Louis Stevenson online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
No se hallaba el malecón a gran distancia de la casa en la que estaba Joanna. Lo que quedaba por hacer era sólo desembarcar a los hombres, poner fuerte cerco a la casa, forzar la puerta y llevarse a la cautiva. Podían despedirse, pues, del Buena Esperanza: había cumplido su misión de llevarles a retaguardia de sus enemigos, y la retirada, tanto si salían victoriosos como si fracasaban en su principal objetivo, deberían verificarla con mayores esperanzas en dirección al bosque y de las fuerzas de reserva de lord Foxham.
Pero el desembarco de los forajidos no era tarea fácil: muchos se habían mareado, todos se hallaban ateridos de frío, el desorden y la confusión de a bordo habían relajado su disciplina, el movimiento desusado del barco y la oscuridad de la noche les tenía acobardados.