Explore "Antígona" by Roberto Jorge Payró on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde entonces todos sus pensamientos fueron para ella. La joven habia despertado su corazon, lo habia hecho latir por vez primera; comenzaba á vivir.
Hasta aquel dia, Ernesto ignoraba lo que es amar. Su juventud habia pasado entre los trabajos y las desdichas. Luchando á todas horas contra la miseria, no habia tenido tiempo para pensar en esos sentimientos que elevan el alma y la acercan á lo infinito. Cierto es tambien que, apartado por completo del mundo, no habia encontrado en su camino uno de esos séres que impresionan, arrastran y hacen que se les adore; la mujer era para él un enigma; el amor un misterio. Era ignorante, pero bueno y de brillante inteligencia. Apenas estuvo dos años en el Colegio Nacional; la muerte de su padre le obligó á salir de él para dedicarse al trabajo, de modo que su instruccion, interrumpida muy en los principios, era nula ó poco menos. Sin embargo esta ignorancia era suplida en parte por su instinto natural. Adivinaba el mundo, pero no lo conocia. Su alma cándida á veces, se tornaba perspicaz en muchas ocasiones; entonces era dificil engañarlo.