Explore "El casamiento de Laucha" by Roberto Jorge Payró on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pues, señor, después de andar unos años por Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago, ganándome la vida perra como Dios me daba á entender, unas veces de bolichero, otras de mercachifle, de repente de peón, de repente de maestro de escuela, aquí en un pueblo, allí en una ciudad, allá en una estancia, más allá en un ingenio, siempre pobre, siempre rotoso, algunos días con hambre, todos los días sin plata,-comencé por fin á temar con que puede ser que me fuera mejor en Buenos Aires, en donde nunca me podría ir peor, porque esas provincias nunca son buenas para hombres así, como yo, sin un peso, ni mucha letra menuda, ni mucha fuerza. ni muchas ganas de trabajar tampoco. Y tanto temé, que al fin resolví largarme y principié á hacer economías de á centavo-¡yo que nunca había juntado plata!- hasta que reuní todo lo que necesitaba para el viaje. lo preciso y nada más.
No he de contar los milagros y otras vivezas que tuve que hacer para juntar la platita: ya se lo imaginarán, y de no, poco importa. El caso es que un día me acomodé en el tren,-claro que en segunda, porque no había boleto de perro!-llegué hasta Córdoba, subí al Central Argentino, y en el Rosario me embarqué para Campana en el vapor de la carrera, porque la cosa salía más barata. Campana era entonces el puerto de salida y de llegada de los vapores del Paraná, y ahí mismo se tomaba el tren para Buenos Aires.