Explore "El falso inca" by Roberto Jorge Payró on Textopian. Read with annotations and highlights.
El campamento estaba sumido en las tinieblas y el silencio, y Juan de Tobar seguía montando la guardia, cuando a eso de la una de la madrugada pareciole oír el rumor de unas ramas que se quebraban en el bosque, a pocos pasos de distancia. Escuchó, trató de sondar las tinieblas con ojos dilatados por el pánico, y convencido de que alguien andaba entre los árboles, hizo fuego con su arcabuz hacia donde se escuchaba el ruido. Tres disparos le contestaron, silbando las balas cerca de su cabeza; Tobar arrojó el arma, y convencido de su muerte segura, echó a correr hacia el lado opuesto del campamento.
La alarma estaba dada, y todos los españoles pusiéronse en pie, ocupando sus puestos de combate.