Explore "El verbo amar. A Eduardo A. Sola" by Roberto Jorge Payró on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿Por qué se casó, si no amaba á Julio? He aquí una pregunta que se hizo ella misma muchas veces, y á la que encontraba una vaga contestación, que la hacía sonrojar; no ignoraba del todo qué motivos la empujaron á aceptar á aquel hombre; -pero ya los creia enteramente banales. Con efecto: habia llegado á los veintitres años y -á pesar de su hermosura que era grande; á pesar tambien de tener multitud de adoradores- su corazón permanecia mudo, y su espíritu no irradiaba aún ninguna luz que le hiciera sospechar la proximidad del amor, ya que no la existencia del amor mismo.
De aquí una pregunta que se hacía incesantemente: "¿Existe ese sentimiento ó esa sensacion, ó solo se trata de una invencion de los poetas, que nada tiene de real; de un pretesto de los autores dramáticos para conmover al público; de un medio fácil de que echan mano los novelistas para amenizar sus obras, ó para salir de alguno de esos atolladeros en que suelen meterse, á fuerza de querer dominar la intriga?". Para hallar contestacion á esta pregunta, la bella Isabel observaba en torno suyo, sin descansar un momento.