Explore "El perseguidor" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al día siguiente de su llegada a Copenhague, acudió con más apresuramiento que de costumbre a la lista de Correos; allí la aguardaban una tarjeta y una carta. Debían ser de él las dos, puesto que nadie sabía aún su dirección. La tarjeta era un modelo de galantería poética, a propósito para herir la sensibilidad de una dama romántica.
Representaba el paseo de la ciudad por donde ella tenía costumbre de pasear y debajo unas palabras: «Siempre aquí, siempre en mi corazón».