Explore "La malcasada" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
No era sólo la falta de inteligencia con su marido lo que afligía a Dolores. Sentía en torno suyo la hostilidad de todas las personas que la rodeaban, de la ciudad toda, sin que ella hubiese hecho nada para merecerla.
No le perdonaban el que su marido hubiese elegido una forastera, cuando tantas chicas guapas se quedaban para vestir santos, sin ser esa su vocación, pues en pocas ciudades del mundo tenían más afán de casarse que en Almería, donde las señoritas de la clase media no podían trabajar, sin desprestigiarse, y las mujeres no tenían empleo ni ocupación alguna.