Explore "La malcasada" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
No estuvo mucho tiempo sola Dolores. Sus cuñadas vinieron a buscaría para no faltar a los fuegos artificiales, el espectáculo más popular y más del agrado de aquella gente, que conservaba la afición de les moros a los juegos de pólvora.
Había quien pasaba durante el día por el lugar donde estaba el castillo, tratando de averiguar que encerraría cada uno de aquellos ramilletes de caña, descarnados esqueletos, envueltos en extraños vendajes.