Explore "Los inadaptados" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Rodaron, desgranándose en el aire, los sonidos de una bocina. Precipitados, roncos, poderosos, turbaban la quietud del valle con su angustiante voz de auxilio, y el eco parecía repetir con estremecimientos de asombro aquel ruido inusitado allí, donde todos los sonidos eran siempre de isócrona persistencia.
El oído avizor de los labriegos recogió entre el sueño el grito de alarma, y bien pronto brillaron luces en todos los cortijos y empezaron a chirriar sobre sus goznes, al abrirse, las desvencijadas puertas.