Explore "El caballero de las botas azules" by Rosalía de Castro on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y sucedió que en una de las calles más principales de la corte se presentó cierta mañana un ciego de semblante enjuto y marmóreo. Acompañándose con una guitarra, cantaba o recitaba, en son extraño y monótono, lo que sigue:
«¡Oíd!, ¡Oíd!, y meditad después.