Explore "Flavio" by Rosalía de Castro on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de que el ruido de sus pasos se hubo extinguido, después de que la voz de Mara se perdió en el interior de las habitaciones más distantes, la puerta del gabinete de Flavio, a la que habían llamado en vano, se entreabrió levemente, apareciendo en ella un semblante pálido, conmovido, en cuyas miradas se leía una emoción y una inquietud profundas.
Era Flavio.