Explore "Flavio" by Rosalía de Castro on Textopian. Read with annotations and highlights.
A pesar de la negra inquietud que devoraba el corazón de Flavio, no pudo pasar indiferente ante aquella hermosa naturaleza iluminada por la cándida luz de la mañana que, brillante sobre el río y tenue todavía en el fondo de los valles, tornasolaba graciosamente las silvestres flores de los altos montecillos.
En su mente empezaron a levantarse entonces pensamientos locos y ambiciones que Mara había hecho desaparecer. Reprodujéronse en su memoria sus pasados sueños; sus instintos vagabundos despertáronse de improviso, envueltos en la negra melancolía que dominaba su espíritu, y pensó otra vez que tras aquellos horizontes lejanos, que parecían prolongarse hasta lo infinito, había un mundo que se extendía risueño, lleno de bellezas, que él no había visto aún; mundo que había deseado recorrer ligero y errante, como la golondrina de infatigables alas.