Explore "El amigo de la muerte" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Gil Gil penetró en la regia morada ni arrepentido ni contento de haber entablado relaciones con la personificación de la Muerte.
Mas no bien pisó las escaleras del palacio y recordó que iba a ver a su idolatrada Elena, todas sus ideas lúgubres desaparecieron, como huyen las aves nocturnas al despuntar el día.